09 octubre 2008

La golondrina hace el verano


"A veces pienso que llegué a ese lugar cuando Dios necesitaba que alguien apretara el disparador." Dice Alberto Díaz [Korda], años des­pués de haber captado la imagen de Ernesto Che Guevara, el guerrillero heroico, repitiendo la frase del gran fotógrafo estadounidense Ansel Adams
La crítica considera su fotografía del Che una de las 100 mejores piezas de toda la historia de la fotografía; se la ubica asimismo entre los diez mejores retratos, junto al de Sarah Bernhardt, de Nadar, el de Lincoln, de Brady, el de la Garbo, de Steichen, el de Marilyn Monroe, de Hals­man, el de Kennedy, de Cornel Capa...
¿Es una escultura o un icono? Es el retrato de un hombre y también de un pensamiento y de una actitud. Emana de él algo místico y, además, una sensación de coraje y austeridad; toda una historia que cristaliza en una foto. Es la imagen de Ernesto Che Guevara, el guerrillero heroico.
—Entonces, la composición de una foto, ¿está en el ojo o en la amplia­dora?
—Yo creo que está en la mente del fotógrafo y la mayor parte de las ve­ces está en la ampliadora. (…)
Alberto Korda recibe al periodista en su casa de La Habana, está en vís­peras de un viaje a Italia (…)Son las siete de la noche.
Se habla de la fotografía como del arte de la oportunidad y del fotógrafo que logra captar un momento irrepetible como del hombre adecuado en el lugar adecuado... Así, la foto de Robert Capa, que capta al miliciano español en el mismo momento en que era alcanzado por un proyectil. Se habla también de la única foto de Capa que se salvara de las muchas que tomó durante el desembarco de Normandía, donde fue el único fo­tógrafo, y de aquella otra de Cartier-Bresson, con el chino que va al mercado y lleva en la parrilla de su bicicleta un montón de dinero que apenas le alcanzará para las compras del día, y se dice que una sola foto vale por todas. Pero también que esa sola fotografía no hubiese sido posible de no existir todas las anteriores. ¿Qué piensa Korda acerca de eso?
La golondrina hace el verano
"Si pudiésemos revisar los archivos de Capa o de Cartier-Bresson, nos encontraríamos mil fotos excelentes, de una calidad sin grietas, pero siempre hay una que define toda la obra. En Capa, es esa del miliciano; en Nadar, es el retrato de Sarah Bernhardt... Hay parte de casualidad en una buena fotografía. Quizá mi retrato del Che guerrillero sea tam­bién casual, pero no debe perderse de vista que yo estaba «dentro» de aquel acto de despedida de duelo de las víctimas de La Coubre, y es­taba, como se dice en Cuba, «en la viva», tanto, que ninguno de los fotó­grafos que estaban allí pudo hacerle una foto a Guevara".
(…)
El arte es una profesión en la que el creador no siempre elige ni decide qué parte de su obra impresionará o quedará para la posterioridad. El público manda. ¿Por qué resulta tan atractiva la foto del Che guerri­llero?
[Korda apura su vaso y se encoge de hombros]. No lo sabe bien porque comprende perfectamente que es una foto–mensaje en la que uno puede ver reflejado todo aquello que imagina o conoce acerca de Ernesto Gue­vara, para afirmar al final: "Éste es el Che". Belleza y juventud, audacia y generosidad, una decidida actitud de lucha que se impone al profundo dolor del mundo en que se capta... valores estéticos y morales detenidos para siempre gracias a la magia de una fotografía que quedó impresa en la memoria popular y que se transformó en "el retrato del Che".

(Fragmentos de una entrevista concedida al periodista Ciro Bianchi Ross, de la agencia Prensa Latina, en París el 25 de mayo de 2001, pocos días antes de su muerte.)


En un aniversario más de la muerte de Enesto Che Guevara, vaya mi sentido homenaje al fotógrafo que colaboró con su fotografía a que la imagen del guerrillero argentino-cubano sea vista por el mundo entero, para bien o para mal; bien usada o mal usada. No es el caso de discutir eso acá. Mi recuerdo en este día va dirigido a ese señor de quien me honro humildemente llamarme "colega" para incrementar un poco mi auto estima. ¿y qué?

1 comentario:

Unknown dijo...

Mi hermano
Lo importante de este caso en particular es que se ha juntado la vida y el arte... para tamaño hombre, tamaña fotografía.
Hay que agradecer a la Providencia (si es que hay tal) que haya fabricado ese instante en que se produjo el encuentro.
Lo quiero
Walter